No se trata de "ser uno mismo" como si se tratara de alcanzar el fondo de la verdad.
Se trata de intentar estar presentes en cada momento posible. Aprender a componer sentimientos no personales, intentar abismarse en las gracias y desgracias de cada instante.
“Todo está muy raro”.
Rarezas nombran desconciertos, extrañezas, suspensiones de lo conocido.
Las rutinas están dislocadas.
Las palabras están fatigadas.
La común perplejidad solicita ternuras que piensen sin premuras.
Sin la compulsión de volver a la normalidad.
El sentido común quiere que esto termine pronto y se adapta para seguir sin detenerse a pensar el mundo.
Negaciones engendran fanatismos.
La común curiosidad decide demorarse en lo que está pasando, aun sin saber cómo alojar lo que se siente.
Ese común no saber abraza soledades.
La medicina está pasando por un momento transitorio de poco saber. Como estamos siempre quienes asistimos aflicciones de la vida en común. Poco saber no equivale a saber poco, alude a lo ilimitado del saber clínico. El poco saber previene soberbias e individualismos profesionales