Quiero casarme con un hombre que sea sincero y vulnerable conmigo. Un hombre que me diga cuánto me ama y me señale mis errores con un tono dulce, que nunca invalide mis sentimientos, que admita sus errores y que haga todo lo posible para verme feliz.
Escuchar música que amabas a los 15 años es una forma de autocuidado. No es nostalgia. Es reconexión. El cerebro recuerda cómo se sentía ser tú en ese momento. Y a veces, para avanzar, necesitas recordar quién fuiste cuando soñabas sin límites.