Me quedé callada y fue lo más sabio que hice, no voy a convencer a nadie de quién soy, ni reparar lo que no rompí, ni mucho menos luchar por demostrar mi valor.
Inteligencia emocional no es aguantar todo con una sonrisa; es retirar tu energía de donde ya no hay paz. Cuidar tu tiempo no te vuelve frío, te vuelve libre.
Menos apariencias, más realidad. Quédate por aquí. ✨
Mi momento más maduro ha sido aprender a amar el desapego. Si alguien me acompaña, está bien; si no, también. Si alguien quiere hablar conmigo, lo valoro, si no; lo respeto. Cero apegos, mucho amor para quienes me rodean, pero sin expectativas ni obligaciones.
No, a mí no me gusta discutir. Me gusta poder decir lo que me molesta sin que me hagan sentir exagerada o conflictiva. Porque expresar lo que duele no es discutir, es poner límites. Y quien sabe amar, escucha para comprender, no para defender su ego.