Soy huérfano desde los 8 años y siempre anduve en las calles sin supervisión adulta y confieso por primera vez que de nene me gustaba ir a las funerarias a llorar para que las personas me dieran abrazos pensando que era parte de la familia.
Cuando ella me sonreía parecía que mi depresión caminaba lento, como una película de 2 horas a cámara lenta, como si todo desapareciera…por eso me enamoré de ti.
Soy como un árbol bebé, más bien una planta pequeña, cualquiera cosa me quiebra, cualquier cosa me daña pero mis raíces seguirán esperando tus lluvias de invierno y tu sol de primavera.