- La morena no pudo contener una sonrisa. Su rostro se había iluminado y sus pecas, multitudinarias se fundían unas con otras; abrazó con el mismo ímpetu a aquella mujer -
Lo mismo te digo, ¿Que ha sido de tí? Te veo radiante
¿A Lia? Aun no, solo a Dante y a Eli, bueno y a tí claramente.
¿Vamos a buscarla?
- Miró los ojos de su sobrina, orgullosa por la persona en que se había convertido -