Entonces fui y me senté, respiré profundo, esta vez no lloré y me dije: ya has pasado por aqui, conoces muy bien el camino, estarás bien, eres fuerte y capaz. Solo date tiempo que todo pasa.
A mi me puede caer muy mal una mujer, pero yo sería incapaz de meterme con sus hijos o colocarlos en mi boca. Los niños no se tocan, no se maldicen, sea hijo de quién sea, los niños son sagrados. APRENDAN a ser un poco de gente, que bárbaro 🥴