Nunca juzgaré a una persona que se rompe y comienza a llorar por algo pequeño, porque sé muy bien que no está llorando solo por eso, sino por todo lo que ha estado aguantando hasta ese momento.
Si tienes la oportunidad de hacer feliz a alguien, hazlo. A veces las personas están luchando en silencio. Quizás, tu acto de bondad pueda hacer su día.