¡LE DEBEN LA MAYOR DISCULPA DE LA HISTORIA!
Cuando muchos hicieron campañas de odio hacia Messi durante la Copa del Mundo.
El argentino disputó su último mundial donde llegó hasta la Gran Final siendo el segundo máximo goleador del torneo y el segundo máximo asistidor, aunque no pudo ser campeón, dejó todo.
Mientras Leo recibía miles de insultos, él jugó para una persona, su padre. Quien se encontraba delicado de salud. Esas lagrimas de Messi no fueron por perder la final, fue por su padre. Quería darle una alegría en un momento tan complicado. Lo que hizo Messi es para ponerse de pie.
TIENES NUESTRO RESPETO, ÍDOLO.