Si alguna vez lees estas palabras,
sabrás que no te odio, yo no podría;
que no te olvido, que te amo como se ama lo irremediable: con furia, con cansancio, con ternura rota, con la certeza de que nunca volverás.
Si alguna vez lees estas palabras,
sabrás que no te odio, yo no podría;
que no te olvido, que te amo como se ama lo irremediable: con furia, con cansancio, con ternura rota, con la certeza de que nunca volverás.
Sé que este año luchaste contra muchas cosas que quizá nadie vio, te felicito por esas pequeñas victorias que sólo tú sabes cuanto te costaron y te alegraste en silencio.