Hoy, estos niños yarumaleños se levantaron más felices y más enamorados de Nacional.
Y nosotros, con la satisfacción de haber sembrado una ilusión y un amor en nuestra niñez.
Somos más que una barra
Instagram:
https://t.co/btC1yxfoqO
Facebook:
https://t.co/Yr8RO2aT6f
Un día como hoy, hace más de 70 años, debutó en el Club La Riviera, en Puerto Rico, El Combo de Cortijo, agrupación que con el tiempo se convertiría en la banda más emblemática de la escena musical puertorriqueña y en un pilar para la proyección internacional de la bomba y la plena, además de establecer un modelo musical y escénico que influiría decisivamente en la formación de El Gran Combo. Aquel 28 de enero de 1954, mientras Ismael Rivera aún pertenecía a la Orquesta Panamericana, Rafael Cortijo dio forma al proyecto que comenzaba a marcar una nueva etapa en la música popular dentro del ámbito caribeño; poco después, Ismael Rivera se uniría a su compadre Rafael, dando origen a una sociedad artística que transformaría para siempre la historia de la música popular puertorriqueña.
En el video, El Combo de Cortijo, ya con Ismael Rivera como vocalista, actuando en el programa puertorriqueño más popular de la época, ‘La Taberna India’, transmitido por el Canal 2 de Telemundo todos los lunes, miércoles y viernes a las 19 horas, en horario estelar.
A comienzos de los años setenta, cuando su vida parecía hundirse entre la fama y la adicción, Ismael Rivera protagonizó un encuentro que cambiaría su destino para siempre. En uno de sus viajes a Panamá, su amigo Pedro Rodríguez ‘Sorolo’ lo condujo hasta Portobelo para que conociera al Cristo Negro. Maelo había accedido a ir buscando un salvavidas; sabía que su adicción a la heroína estaba deteriorando su salud y amenazando su voz, su instrumento de trabajo. Frente al Nazareno, sintió que podía empezar a enderezar su vida y, con fe, le prometió una penitencia de siete años si lo ayudaba a liberarse de las drogas.
Durante su penitencia, especialmente en el mes de octubre, en la víspera del recorrido procesional del Nazareno, se le podía ver a Maelo desde muy temprano en la iglesia de San Felipe barriendo, sacudiendo el polvo, caminando entre los peregrinos, cantando con ellos e incluso cargando al Cristo por las calles, siempre absorto en su oración, entregado por completo a su devoción.
Todo indica que el Nazareno miró con agrado la penitencia y el deseo de sanar de don Ismael, y poco tiempo después se produjo el milagro: ‘El Sonero Mayor’ dejó de inyectarse y su salud se recuperó notablemente. Como muestra de gratitud y devoción, Maelo inmortalizó su fe en dos canciones que se convirtieron en verdaderas ofrendas sonoras: ‘El Nazareno’, escrita por Henry Williams e incluida en su álbum ‘Traigo De Todo’ (1974), y, al final de su penitencia, ‘El Mesías’, escrita por Johnny Ortiz e incluida en su producción ‘De Todas Maneras Rosas’ (1977).
Don Ismael continuó asistiendo a Portobelo todos los 21 de octubre, a veces caminando los casi 100 kilómetros desde Ciudad de Panamá y otras veces en vehículo. Su ferviente devoción por el Nazareno conmovió tanto a los panameños que, como homenaje, le hicieron un busto cerca a la Iglesia de San Felipe, que con el tiempo se convirtió en una atracción turística y en ‘punto obligado’ para una foto de recuerdo.