Anoche hice el experimento de no escribirle a ninguna de las personas que suelo escribirle en fechas especiales a desearles feliz navidad, a ver cuántas me escribían a mi.
Adivinen cuántos mensajes recibí
Exacto, 0
No es que uno se vuelva frío, es que con el tiempo se aprende a querer a las personas de forma proporcional a como lo quieren a uno. A veces nos desgastamos por personas que ni se preocupan por uno, una cosa es estar, otra cosa muy diferente es ser.