Me quedé acá de este lado necesitando de vos, de tus consejos, tus risas, tus anécdotas. Me quedé en este plano con el corazón en la mano esperando un poco de tu presencia. Me quedé acá intentando ser y hacerme fuerte como fuiste vos. Acá me quedé y no hay día sin pensar en vos
Pronto todo estará muy bien: mentalmente, emocionalmente, financieramente y espiritualmente. Estarás en el lugar que quieres. Sigue adelante, mantente fuerte, trabaja, espera y confía.