Durante meses estuve convencida de que necesitaba silencio. Que si lograba alejarme del ruido, de la gente, del ritmo que me había destruido, mi cuerpo iba a poder descansar por fin.
Me fui. Busqué ese silencio. Lo encontré.
Y encontré lo opuesto a lo que esperaba.
El sistema nervioso no se regula en soledad forzada. Se regula en contacto seguro. Sin eso, hace lo que puede: se queda en alerta aunque no haya nada de qué alertarse. Hombros subidos sin darme cuenta. Despertar agotada después de dormir bien. El silencio generándome más ansiedad que el caos que había dejado atrás.
Lo irónico es que yo sabía esto. Lo había visto en años de trabajo con personas en proceso de duelo — el cuerpo guarda lo que la mente no ha procesado todavía. Lo había estudiado, lo había acompañado en otros. Pero vivirlo en mí misma fue completamente distinto. Porque entender algo con la cabeza y tenerlo en el cuerpo son dos cosas diferentes.
Soy enfermera con 6 años en cuidados paliativos pediátricos y años de formación en acompañamiento. Y aun así me faltó la pieza que trabaja desde el cuerpo — la neurobiología real de cómo salir del modo supervivencia. No meditación, no respiración consciente solamente. Regulación del sistema nervioso con fundamento clínico. Eso es lo que estoy aprendiendo ahora en una certificación que empieza en marzo.
Necesito $600 antes del 1 de marzo. Ayudame a llevar esta herramienta a quienes hoy están donde yo estuve. Cualquier aporte, desde el precio de un café, suma.
https://t.co/fsaOYHLKr8
#SaludMental #BurnoutRecovery #RegulacionNerviosa
I was trained to handle death. Six years as a nurse in pediatric palliative care — I learned to hold families through the worst moments of their lives.
What I wasn't trained for was a nervous system that refuses to shut down.
In 2023 my life collapsed. Income, relationships, sense of self — gone at once. I did what made sense: I moved somewhere quiet and waited for the silence to fix what the chaos had broken. It made everything worse. My body felt more unsafe in that peaceful place. More anxious, always exhausted. Silence is terrifying to a dysregulated nervous system.
That's when I understood something that changed everything I thought I knew about healing: most mental health tools work top-down — talk therapy, mindset work, reframing. But when you're in survival mode, the thinking brain is offline. You can't think your way out. You need bottom-up tools. Biological, body-first regulation. The kind that tells your nervous system it's safe before asking anything else of it.
I had 6 years of clinical experience and every mental health tool available. None of them reached what was actually happening. That gap — between knowing and being able — is what I'm getting certified to close.
This March I start a certification in Nervous System Regulation. It's where my clinical background in death and loss meets the embodied learning from my own collapse. It's not a wellness course. It's the clinical foundation that makes everything I've built actually sustainable — for me and for the people I accompany.
I need $600 by March 1st to secure my spot. The program doesn't reopen often.
If you've ever felt like your body is running an emergency program nobody gave you the manual for — this work is for you. And supporting it means that work reaches more people.
For the price of a coffee: https://t.co/lU0hT2GaSf #BurnoutRecovery #CareerChange #NervousSystemRegulation
Trabajé 6 años como enfermera en cuidados paliativos pediátricos. Vi morir niños. Acompañé a sus familias en lo que no tiene nombre.
Pero cuando llegó mi propio colapso en 2023, no tuve cómo sostenerme a mí misma.
No fue una crisis de dos semanas. Entre 2023 y 2025 perdí economía, vínculos, identidad, el hilo de quién era. Hubo meses donde no tenía claridad de nada, donde me costaba levantarme.
En 2024 tomé la decisión que me pareció más lógica: me fui a un lugar tranquilo, lejos del ruido, lejos de la ciudad. Mi idea fue ir a sanar en silencio.
Pero lo que encontré ahí no estaba en ningún libro. Mi cuerpo se sentía más en peligro a pesar del lugar maravilloso. Más ansioso, siempre agotado. No entendía por qué el silencio y el aislamiento me hacían sentir peor que el caos. Mi sistema nervioso no necesitaba soledad — necesitaba contacto seguro. Y yo lo había eliminado completamente.
En marzo 2025 publiqué en mi Instagram profesional algo desde ese lugar todavía roto: "cuando tu mente se acostumbró tanto al caos que la paz se siente sospechosa." Pasó algo que no esperaba — 7 millones de vistas, mi cuenta pasó de 500 a 10,000 personas en días. Y aunque por fuera parecía que había llegado a algo, la verdad es que por dentro seguía sin saber cómo estar bien. Lo que más me pegó fue darme cuenta de cuánta gente vivía exactamente eso.
Lo que me faltó durante todo ese proceso no fue voluntad ni información. Tenía la formación, tenía las herramientas. Lo que no tenía era la pieza que trabaja desde regular mi cuerpo y a partir de eso mi manera de sentir y pensar. No era solo meditación, y no era mindset. Era regulación del sistema nervioso: el cómo el cuerpo sale del modo supervivencia. Eso es lo que ninguna de mis herramientas tocaba.
Y es exactamente lo que estoy aprendiendo ahora en una certificación que empieza en marzo. Esos 6 años en paliativos, ese colapso, ese aprendizaje en el cuerpo — no quiero que hayan sido solo míos. Quiero convertirlos en una práctica real para acompañar a otros. Esta certificación es la pieza que hace eso posible de forma ética y con fundamento clínico.
Necesito $600 antes del 1 de marzo y $900 antes del 20 de marzo.
La verdad es que pedir apoyo no me resulta natural. Pero parte de lo que aprendí en este proceso es que sostenernos entre varios también es una forma de salud. Y esta certificación no vuelve a abrir pronto — si no cierro esto ahora, pierdo el lugar.
Cualquier aporte, desde el precio de un café, ayuda a que esto sea posible. Y si no podés económicamente, un RT llega muy lejos desde una cuenta pequeña. https://t.co/lU0hT2GaSf #BurnoutRecovery #SaludMental #RegulacionNerviosa
@_Alvaroramoos_@SitoCinema No es un tema ideológico. Soy parte de la comunidad y sé lo necesario que es mostrar lo que implica salir del clóset: cómo te apaga por dentro no decirlo. Eso sí importa. Pero si la escena fue pesada y le quitó ritmo a la serie. El mensaje es valioso, pero la forma pudo ser mejor
@SitoCinema La sentí forzada y no encaja del todo con la época; pudo haberse contado distinto. Entiendo la lectura entre líneas y la importancia para el arco de Will —ese “despertar”— . El mensaje está, pero creo que la escena pudo haberse hecho mejor.
Tiene mucho más sentido y se conecta con muchas más cosas de las que creemos a simple vista. No solo se trata de identidad sexual: se trata de humanidad, de vivir con más conciencia y del poder real que hay detrás de dejar de negarnos a nosotros mismos.
#StrangerThings
Esa escena de #StrangersThings5 , donde Will Byers sale del clóset, me parece forzada. Siento que se manejó de forma exagerada y que, para la época en la que se sitúa la serie, posiblemente no se hubiera dado así. En eso estoy de acuerdo con la crítica. Pero abro hilo👇🏼
Se qué quienes están en contra lo seguirán estando, sin importar lo que les pongan frente; ojalá algún día eso pueda cambiar.
Pero para quienes entendemos un poco más de lo que esto implica, esta escena puede hacernos pensar y sentir muchas cosas más allá de una serie.
@GabyMeza8@GabyMeza8 es hipócrita publicar sobre doblajes de películas porque te gustan las películas en su idioma original 😂😂😂 (es solo una burla del que escribió el otro comentario porque me sorprende en las cosas en las que la gente se enfoca y tiene tiempo)