Más de 20 años le midieron la argentinidad en sangre a un tipo que a sus 39 años, y habiéndolo ganado absolutamente todo, se cargó por enésima vez la ilusión de todo un pueblo en la espalda mientras su viejo se le moría a 8000 km. Lionel Messi, ídolo eterno argentino.
Antes de las luces, los goles y los trofeos, estuvo Jorge.
Un tipo de perfil bajo, obrero en una metalúrgica, sin casa propia y con cuatro hijos que mantener. Trabajaba jornadas interminables para llevar el pan a la mesa.
Un día, su hijo, con problemas de crecimiento, recibió una oportunidad en Barcelona.
Y Jorge tuvo que tomar la decisión de apostar todo y dejarlo todo para acompañarlo. El resto es historia.
Que en paz descanse, Jorge.
Seré puteado : pero otra cosa muy rara es ver a Messi buchoneandole al árbitro q un español le habló tapándose la boca . Creo q él jamás haría eso .
Sigo creyendo q atrás hay algo raro y jamás lo sabremos .
Y no hablo de dolido por perder , prefería perder 8 a 0 pero luchándola .
Escuchan ese murmullo agazapado? Ese rumrum lúgubre que empieza a taladrar como una canilla goteando de madrugada?
Son los turnos médicos, los kilombos de laburo, los amores que se derrumban, los divorcios por venir, los hastíos políticos.
Se acabó la Fiesta. Vuelve la Vida Real.
Cambiar a Molina por Montiel es como dar vueltas las pilas del control, vos sabes que siguen siendo las mismas pilas de mierda pero por alguna razón funciona