Amar también significa cuidar lo que hacemos con el corazón del otro y reconocer que nuestras acciones pueden herir. Es aprender a poner límites a nuestros impulsos, sanar lo que nos corresponde y no convertir nuestras heridas en armas contra quién queremos.
Enamórate de alguien que busque el hablar contigo después de una discusión, alguien que te valore y priorice tu sentir por arriba de su enojo. Porque el amor no se trata de ganar; se trata de comprender, perdonar y elegirse mutuamente todos los días.
Si tienen un amor bonito. No se mientan, no se oculten cosas, no realicen cualquier cosa que se pueda malinterpretar, cuídense, presúmanse, ayúdense a crecer y a superarse juntos.