Lo emotivo que fue para mí recibir ese mensaje de ¿Estás bien? en medio de esta catástrofe sin importar el caos que está viviendo cada uno, significa mucho.
Qué año tan difícil como para salir de él sin aprender a valorar la lealtad de un amigo, el privilegio de tener la familia sana y completa, la fortaleza de un verdadero amor, y la importancia de abrazar todos los dias como si fuera la última vez.
Nojoda, marico. Le afectó a Miley Cyrus perder su mansión en Malibú, que incluso a caraja todavía habla de eso como su mayor trauma. Y no le va a afectar exactamente eso a un venezolano en Venezuela??? Déjense de vainas. Las cosas materiales duelen muchísimo.
6. La factura médica siempre llega. Puedes pagarla con disciplina ahora. O con medicamentos más adelante.
7. La mayoría de la gente sobreestima lo que puede lograr en un año. Y subestima lo que puede lograr en diez. El verdadero éxito es aburrido.
11. Tu imagen en línea no sustituye a las relaciones reales que requieren una presencia física. No te conviertas en esa persona con 10.000 seguidores y nadie a quien llamar a las 2 de la madrugada.
12. Decir "estoy bien" cuando te estás ahogando no es una muestra de fortaleza, es un suicidio lento que nadie notará.
2. Tus amigos determinan tu futuro.
Muéstrame a tus cinco amigos más cercanos y te mostraré tus próximos años. La gente rara vez supera el nivel de su entorno. Elige bien a tu círculo de amigos.
En el fondo no quiero contarle a nadie lo que está pasando en mi vida. Prefiero guardármelo, vivirlo a mi ritmo y en silencio. No todo el mundo entiende y no todo el mundo necesita saber.
Llevo 5 meses en el gym y mi duda para los mamados es, ¿todos los días me va a doler los músculos trabajados días anteriores para siempre? 🤣 o estoy haciendo algo mal o será por un tiempo nomas. 👀
Mi esposa y yo llevábamos nueve años casados. Tengo 38. Ella tiene 36. Tenemos una hija de cinco años.
Nunca le fui infiel. Nunca la maltraté. Nunca nos faltó dinero.
Pensé que eso era suficiente.
Hace tres meses, me pidió el divorcio.
"No estoy feliz ya," me dijo.
No gritó.
No lloró.
No me acusó de nada.
Solo repitió:
"Me siento sola contigo." Eso me enfureció.
¿Sola?
Yo trabajaba diez horas al día por ellas.
Pagaba por todo.
Nunca salía con amigos.
"¿Qué más quieres?" le pregunté.
Su respuesta fue breve.
"Que me mires cuando te hablo."
Me quedé en silencio.
Esa noche, repasé nuestro último año.
No hubo infidelidad.
No hubo violencia. No hubo peleas grandes.
Solo ausencias sutiles.
Cenas pasando mirando sus teléfonos.
Conversaciones interrumpidas.
"Hablaremos después."
Nunca fue una escena.
Fue una erosión silenciosa.
Firmamos los papeles del divorcio la semana pasada.
Ayer fui a recoger a mi hija.
Mi ex abrió la puerta. Sonrió. Parecía tranquila. No estaba con nadie más. No había otro hombre.
Solo había paz.
Mientras conducía de regreso, entendí algo que nadie te dice:
No perderás a tu pareja solo por lo que haces mal.
También puedes perderla por lo que dejas de hacer.
Y la indiferencia es una forma lenta de abandono.
Les recomiendo que compartan la vida con alguien empalagoso y cariñoso, la vida es corta para estar con alguien que actúa como si dar amor fuera una obligación