¿Y si para no perder la costumbre del mundial, seguimos llenando el Ángel, las plazas y el Zócalo, para exigir nuestros derechos, exigirle al gobierno y apoyar a quienes luchan?
Todavía podríamos celebrar mucho.
Estuvo muy raro que fueran dos goles seguidos. Los mexicanos se veían distraídos, como si tuvieran miedo de que los ingleses robaran más tesoros nacionales.
Vine al Museo de Antropología a cuidar que ningún inglés se robe nada.
Porque aquí el único que despoja a las comunidades de su patrimonio arqueológico es el Estado México