No ganó Rosario Central.
Ganaron el Chiqui Tapia y Di María.
Amarillas insolitas, un gol mal anulado, todas las faltas para Central y solo 4 minutos de adicion.
No se olviden la cara de Yael Falcón Perez, el empleado de Tapia que vino a hacer los mandados para Rosario Central.
He visto a un estadio insultar a sus jugadores de 30 formas diferentes, pedirle que le echen huevos, que los jugadores respondan y pasen de un 0-3 a un 4-4 y para terminar insultos a la directiva. Lo mejor es que todo está grabado.
No me voy a ir nunca de este país.