yo cuidando tus ruinas y tú construyendo futuro en otros brazos. Supongo que así es el amor cuando se muere, uno lo entierra, y el otro todavía lo abraza sin saber que ya está frío.
Hoy te hablé con el corazón desnudo, creyendo que quizá aún quedaba un rincón para mí. Pero me dejaste sosteniendo un amor que ya no tenía dónde quedarse. Qué ironía…