Es inevitable pensar en Colombia viendo un partido a este nivel de intensidad y compromiso.
Nuestros jugadores jamás han jugado ni jugarán así. No hay inteligencia de juego, ni corazón... La Selección nuestra es una pasarela de buenos jugadores inflados y empresarios.
En Argentina tienen a un man con 39 que juega cómo si tuviera 25, que ya es campeón del mundo, pero que juega cómo si nunca hubiera ganado; aquí tenemos a uno que hizo un mundial espectacular en 2014, no ganamos nada, pero hay que seguirle agradeciendo luego de 12 años por eso.
Mientras los argentinos se dejabana vida en la cancha por clasificar a la final, mira como los reciben a estos por cagarse y fracasar en el momento decisivo.
Colombia tiene lo que los colombianos se merecen.
Acabamos de tener 3 puentes festivos en junio y mañana ya hay otro y el siguiente es festivo también. Qué viva la Santa Iglesia Católica y el país del Sagrado Corazón, nojodaa.