560,000 inmigrantes de más de 54 años. Cotizarán 10 años, cobrarán 20. Y se suman a la generación del baby boom, la más numerosa.
Entran en una España con la inversión publica en mínimos.
El diseño de políticas más irresponsables que cabe imaginar. (Texto @jgjorrin)
España, un país de 50 millones de habitantes con infraestructuras para 40 millones de personas: “Las costuras empiezan a chirriar”, por @agvicente 👇
El bum demográfico gracias a la inmigración, más los 100 millones de turistas que llegan cada año, ponen de manifiesto la necesidad de elevar el gasto en numerosos sectores para que el país funcione correctamente.
• Déficit inversor: Tras años de inversión pública neta bajo mínimos, el mantenimiento de redes hídricas, energéticas y ferroviarias es crítico.
• Estrés hídrico y energético: Fugas en el suministro de agua y una red eléctrica saturada que ya frena proyectos industriales y de vivienda.
• Movilidad: El éxito de la alta velocidad contrasta con un Cercanías que sufre años de falta de inversión estructural.
• Vivienda: Un déficit de más de 700.000 unidades que dificulta la integración y el futuro de los jóvenes.
https://t.co/Du1lhjF6Kx vía @el_pais@BBVAResearch
Este post de apoyo a @Jongonzlz está escrito y publicado conjuntamente con @lugaricano.
El sistema público de pensiones contributivas en España se encuentra en una situación muy complicada.
El sistema actual ofrece a los cotizantes una rentabilidad real implícita anual del 3,63 %. Dado el crecimiento de los cotizantes y de la productividad en España, esta tasa está al menos dos puntos porcentuales por encima de la que garantiza la sostenibilidad del sistema a largo plazo. De manera más sencilla: el valor presente descontado de las pensiones contributivas es aproximadamente un 60 % mayor que el valor presente descontado de las cotizaciones. Los jubilados contributivos en España están recibiendo mucho más de lo que pagaron.
Esta rentabilidad excesiva ha generado un problema fundamental: un déficit del sistema contributivo de unos 61.000 millones de euros (el de verdad, no el de las cuentas del Gran Capitán que incluyen las transferencias del Estado) y que no deja de crecer. Este déficit genera presiones sobre las cuentas públicas que limitan la capacidad de las administraciones públicas para implementar muchas políticas necesarias, desde la educación hasta la infraestructura. Y desde el punto de vista de la equidad intergeneracional, esta rentabilidad excesiva nos ha colocado en la paradójica situación de que las personas de 65 a 85 años tienen la renta disponible más alta de todos los grupos de edad en España.
El sistema necesita una reforma profunda. Por ejemplo, es clave reintroducir un factor de sostenibilidad en el valor de las pensiones que considere el crecimiento de los cotizantes, la productividad y la esperanza de vida. Muchas economías avanzadas han introducido estos factores e incluso España avanzó en esa dirección hasta la reforma Escrivá de 2021-2023.
Jon González, @Jongonzlz, de manera casi solitaria, ha acometido una labor impagable de documentar esta situación (y otros temas clave de nuestra economía), y ha conseguido poner a la sociedad frente al espejo de la insostenibilidad de la situación actual.
Desgraciadamente, el sistema político no tiene ninguna gana de enfrentarse a este problema. La edad mediana del votante español está en torno a los 51 años. Uno de cada tres electores tiene 60 años o más; uno de cada cuatro ha cumplido 65 años. Si se suman a los 15 millones de inactivos en edad de votar los casi 3 millones de empleados públicos, el resultado es que más de la mitad del censo electoral residente en España vive de una transferencia o de una nómina pagada con impuestos. La aritmética básica de cualquier elección en España descansa, por tanto, sobre un electorado en el que la minoría la constituyen los asalariados del sector privado en edad activa.
Pedir a un partido con vocación de gobierno que recorte la rentabilidad implícita de las pensiones contributivas es pedirle que confronte directamente a su votante mediano. Ningún sistema político hace eso voluntariamente y el español no es la excepción.
Por eso, en lugar de hablar de números, se busca descalificar al mensajero. Desafortunadamente, las narrativas maniqueas de buenos y malos—si eres bueno, prefieres pensiones altas; si no eres malo o estás a sueldo de los malos, tienen éxito en España porque nuestra conversación nacional se centra siempre en la “justicia” o la “moralidad” y nunca en los números.
Es normal: somos un país con poca tradición de análisis riguroso y, menos aún, de análisis basado en los números. “Mi abuela merece una pensión más alta” siempre es más fácil de explicar que “la rentabilidad real implícita del sistema está por encima de lo que nos podemos permitir”, y, además, le coloca a uno en el “lado bueno”: el de los que quieren dar más dinero, no menos, como los malvados economistas.
Pero lo realmente preocupante no es que se intente descalificar al mensajero en lugar de analizar sus argumentos. Lo que se busca es poner en riesgo su situación profesional. Ante las órdenes de la Moncloa, cualquier trabajo en España es precario. Nosotros mismos lo experimentamos en carne propia cuando, en 2012, se nos despidió de FEDEA, una fundación con la que colaborábamos, por orden directa y explícita de Moncloa.
Ya no es una cuestión de si uno está de acuerdo o no con Jon. Es algo mucho más importante. ¿Se puede analizar la realidad económica de España sin que las jaurías mediáticas busquen tu “cancelación” profesional?
Es este el momento de decir las cosas claras y mostrar nuestro apoyo absoluto y total a Jon. Por eso hemos tomado la decisión inusual de publicar este post simultáneamente.
Jon, te agradecemos profundamente lo que haces.
@CercaniasMadrid Estamos a 7 de mayo y la C-7 y la C-10 siguen funcionando como el culo. De qué sirve recomendar consultar horarios si hacéis lo que os da la gana.
@CercaniasMadrid Nuevo día, nuevo desastre. Casi una hora para llegar de Chamartín a Delicias. Enhorabuena. A este paso se tarda menos llegar en AVE desde otra Comunidad Autónoma.
El Gobierno promete a la UE elevar la presión fiscal en €8.500M este año, para alcanzar una presión fiscal del 42,2% (en un país de pobres).
Mientras te hablan de especuladores, el Gobierno ya se lleva el 42,2% de la riqueza que se genera en España sin arriesgar capital.
Estaciones sucias, viejas. Trenes a rebosar. Maquinistas que llegan con toda la pachorra a hacer relevos y salen cuando les da la gana… Pero qué podemos esperar de un servicio público que depende de un Ministro que es un incompetente.
@CercaniasMadrid Sois una vergüenza de servicio público y deberían liberalizar el servicio y echaros a todos a la calle. No sirve de nada pagar impuestos. Os saltáis a la torera todas las horas programadas, hacéis que lleguemos tarde a trabajar, que faltemos a compromisos…