No pudiste graduarte de una universidad de garaje, falsificaste el título para que te dieran un título en el gobierno y te estás haciendo la víctima. Nadie te obligó. Era bien fácil decir que no cuando te iban a dar el puesto. A llorar a otro lado, criminal.
La familia Saavedra, la del Cantabria no era una familia millonaria, era una familia de estrato medio, una familia normal como muchas. Vieron la foto del grado donde todos estaban lindos y bien vestidos, con eso ya creen que son millonarios.
La niña que sobrevivió, se quedó sin sus padres, sin sus hermanas y hasta sin su perrito, además de perder todo lo material.
Pero según los petristas, no hay que ayudarla porque es “rica”.
La Empatía es el antónimo del resentimiento.
Si su vida la van a afectar por su fanatismo hacia un político, los que están mal son ustedes.
Ningún político me va a hacer cogerle fastidio a mi familia, a mi país ni a la selección o sus camisetas.
Pónganse su camiseta, reúnanse con amigos y familia y vean el partido.
Maduren.
Ya quiero que se acaben las elecciones por múltiples razones, pero la que más pesa es que estoy cansada de ver reflexiones del voto en instagram de personas que no tienen ni puta idea de lo que están hablando.
Me da risa que les dió un ataque de histeria colectiva como si Abelardo fuera a ir casa por casa a matarlos ay no ya jajsjsaa la ridiculez ha superado los límites.