Entendí que no hace falta comprobar que soy buena persona, no hace falta aclarar rumores, no hace falta dar explicaciones de porqué tomaste las decisiones que tomaste. Cada quién actúa conforme a lo que tiene en su corazón; y solo yo sé qué hay en el mío. Da igual lo que piensen.
Hoy volví a llorar por las cosas que me están tocando vivir, volví a llorar por las decepciones que tengo, volví a llorar por aquellas cosas que no puedo cambiar, volví a llorar para desahogarme, y seguir siendo la “Yo puedo sola”.