Soy feliz porque no tengo que sostener una imagen falsa. Lo que ves es lo que hay. A veces soy increíble, otras un completo caos... pero siempre soy yo.
no encontré a Dios en una iglesia, lo encontré en la soledad de mi casa cuando no tenía con quien hablar, cuando las situaciones de la vida me golpeaban, el se mostró como el amigo y padre que siempre es, le hice una pregunta y su respuesta fue mi único alivio.