En Barcelona, España, unos padres pierden la custodia de sus dos hijas menores por no poder pagar deudas y quedarse sin hogar. El Estado pasa a ser “protector” de ambas niñas hasta que sean mayores de 18 años.
Las recluyen en un centro de protección público donde una de ellas, entonces de 13 años, es violada por varios menores extranjeros en múltiples ocasiones.
Ella cae en depresión y, cuando sale de allí, decide saltar de un quinto piso para quitarse la vida. Sin embargo, falla y queda paralizada de la cintura para abajo, con dolores insoportables y una depresión tremenda.
Decide entonces solicitar la eutanasia (muerte asistida) al Estado, pero sus padres, en especial su papá, inician querellas para que los tribunales desestimen su caso.
Sin embargo, el Estado que le falló alejándola de sus padres, el mismo que la recluyó con menores extranjeros de otro sexo y no la protegió de las agresiones sexuales que vivió, el que no encerró a uno solo de sus victimarios y el que no la apoyó con tratamientos médicos ni físicos para evitar su sufrimiento posterior, decide entonces aprobar su muerte asistida.
No la están ayudando. No están siendo compasivos. Están borrando pruebas de su negligencia.
La eutanasia es un derecho, sí. Pero la vida digna y la justicia, también. Noelia Castillo no la tuvo.
En unas horas, el Estado, aprovechándose de su vulnerabilidad, le quitará la vida.
Se cumplen 6 años desde que os encerré en vuestras casas y os pusisteis a aplaudir en el balcón como auténticos imbéciles, aceptando todo tipo de medidas absurdas y aleatorias sin rechistar como supremos borregos y sin mostrar ningún ápice de sospecha.
Y fuisteis felices.
Lean esto: Les dijimos que permitir el aborto hasta las 6 semanas abriría la puerta para permitirlo hasta los 9 meses. Nos llamaron “locos” y lo hicieron.
Les dijimos que permitir la ideología de género y que la auto percepción definiera leyes, normas y reglamentos; abriría las puertas a la mutilación y a la pedofilia. Nos llamaron “locos” y lo hicieron.
Les dijimos que normalizar que un hombre vestido de mujer fuese tratado como mujer abriría las puertas para que algunas personas se percibieran de una edad distinta. Nos llamaron “locos” y lo hicieron.
Les dijimos que normalizar todo eso provocaría la degradación de la dignidad humana y terminaríamos normalizado hasta que un hombre se identificara como perro. Nos volvieron a llamar “locos”, pero lo hicieron.
Hoy los tienen caminando en 4 patas, mutilados, orgullosos de matar a sus hijos en el vientre y le llaman “libertad”.
Los esclavizaron y no se han dado cuenta.
Gente, ¿saben si hay alguna competencia en tiktok de quien da más verguenza ajena?, vi varios videos de tipas así llorando porque Bad bunny nombró su país, y ésta está entre las que da mas cringe 🤡
Una cosa de la que mis hijos nunca tendrán que preocuparse es de que yo ande contando sus asuntos privados a toda la familia. No entiendo por qué la gente les hace eso a sus propios hijos 🤷🏻♀️