Sientan rabia, sientan tristeza, sientan frustración, sientan.
Pero no se olviden de transformar esos sentires en acción, en organización, en difusión, en resistencia y en lucha.
El pueblo es superior a sus dirigentes. Siempre.
A vos nunca te importó el reclutamiento de niños, y mucho menos te va a importar las implicaciones de las decisiones de ayer, solo te importaba “derrotar” la idea de sacar a un mandatario y ya, porque nunca fue por los demás sino por puro ego.
La imagen es horrible: ese man arriba como el gran hermano, las personas a sus pies, todas vestidas igual, todas haciendo el mismo gesto, todas que parecen bots, todas aplaudiendo el discurso de dios, patria y propiedad privada.