He recibido llamadas de muchos medios por las declaraciones y amenazas de demanda que se han hecho en mi contra estos días.
Lo único que voy a decir es esto: no existe ‘campaña de difamación’ cuando las conductas, faltas de respeto y actitudes de las que hablé ocurrieron públicamente y fueron vistas por millones de personas frente a las cámaras.
Yo jamás inventé escenas, comentarios o momentos incómodos que el propio público presenció y comentó ampliamente.
Me parece curioso que alguien que asegura sentirse ‘difamado’ lleve dos días completos hablando de mí en programas, entrevistas y redes sociales, mientras evita reconocer las faltas que originaron toda esta conversación.
Yo seguiré defendiendo mi derecho a expresar lo que pienso con claridad, firmeza y respeto.
Las cámaras no son invento mío.
Y el público tampoco tiene mala memoria.