Darse gustos con el peronismo era acceder a una casita, cambiar el auto, viajar o ahorrar.
Darse gustos con el gobierno de Milei es comprar un kilo de milanesas de carne
Es gracioso cómo la chica que sueña con viajar por todo el mundo y la que no sale de su casa durante tres días seguidos son exactamente la misma persona.