El futuro que viene te abrazará con sorpresas maravillosas. Cuando llegue, agradecerás no haberte rendido en esos días en los que nadie sabía lo que estabas cargando. Confía: tu historia aún tiene escenas mágicas por estrenar.
Tengo la certeza de que absolutamente todo pasa por algo y se revela en el momento justo: el carácter de las personas, sus intenciones, la realidad de las situaciones, la mentira y la verdad; lo que sí y quién no. Cuestión de tiempo.
Madurar también es elegir una vida tranquila: dejar de correr detrás de amistades o relaciones y sentirte feliz con las personas que sí están. Es elegir tu crecimiento por encima del drama, dejar de compararte con los demás y aprender a disfrutar de tu propia compañía.
Madurar es elegir una mente en paz y entender que no necesitas a nadie más para ser feliz.