Hay una cosa maravillosa del Mundial y es que, para muchos, el sentido del tiempo cambia.
—¿A qué horas vienes?
—En el entretiempo de Portugal
—A qué horas te dormiste ayer
—Apenas se acabó el Argelia-Jordania.
Y así durante un mes largo.
Infantino bajó al vestidor de Irán para agradecer, motivar y, no falto el chiste, se ofreció como delantero si les hacía falta.
El técnico serio y directo respondió: “Somos la selección más oprimida de la historia en mundiales por las condiciones que crearon para nosotros, que son una clara injusticia para este equipo”.