después de tomar una gran decisión, alguien me preguntó, ¿sos feliz? Y yo respondí: feliz no, pero estoy en paz. Sí , en la vida aprendí que no siempre seré feliz, a veces elijo estar en paz y es casi como ser feliz
porque cuando tu te ordenas por dentro, todo se ordena por fuera. y cuando tu encuentras tu lugar, el mundo también te lo da. y cuando tu te aprendes a amar, los demas también saben como hacerlo.
Y de repente, te cansas. Te cansas de arreglar lo que no rompiste, de buscar soluciones a problemas que no causas, de buscar personas que no te buscan, de siempre dar lo mejor de ti y que no lo valoren. Y eso está bien, porque empezar a priorizarnos no es egoísmo, es amor propio.