En uno de estos momentos ociosos, donde el tiempo pareciera desaparecer, nada puede ser mejor que contemplar la lluvia otoñal; desde el balcón, fumando un rico verde y escuchando unos buenos tanguitos.
Que pena cuando se siente que el dia es mas vulgar que cualquier otro, que deplorable se torna el apocado ser que en días antecedentes retozaba por la vida. Pero siempre se sale del abismal vorágine palpitativo!
¡No puedo concebir que haya gente tan indolente, al punto de mandar a mudar a familias marginadas en situación de calle. Más bronca me dan, los infructuosos que son mandados a hacerlo, porque pareciera como que disfrutan hacer semejante atrocidad.
Me resigno ante esta desdicha, que no forma parte del tiempo sino que da acceso a la eternidad y que tanta ansiedad me sucita. Todavia no alcanzo a dilucidar si la vida me presenta contrariedades punitivas o si son instrucciones para apreciar los esfimeros, pero buenos instantes.
¿Acaso se escatima en la financiacion de la salud pública? Es ostensible como algunos establecimientos se encuentran en descuido, hay escasez en recursos, en consecuencia, se prolongan las intervenciones quirúrgicas, mientras los pacientes permanecen a la espera de su resolución.
Me pasaron esta foto. Por culpa de estas ratas 🐀, los socios se quedan sin entradas.
SE MERECEN TODO EL ESCRACHE DEL MUNDO Y ME QUEDO CORTA.
Que la dirigencia de Independiente se ponga las pilas