No traigan hijos al mundo si no les van a preguntar cómo les fue en la escuela, si no van a compartir tiempo con ellos, si no los van a escuchar de verdad. Acompañarlos, motivarlos y hacerles sentir lo valiosos que son. Porque ni el celular ni la tablet reemplazan un abrazo.
Si les molesta ver a la gente feliz, les molesta ver a la gente comprar, les molesta ver a la gente viajar, les molesta ver a la gente ir a lugares, les molesta ver a la gente existir, vayan al psiquiatra.
Eso es un trastorno.