Adivinad quien quiso poner a Valverde de lateral derecho.
Adivinad quien quiso retrasar a Guler y romper el Tchouameni - Valverde
Adivinad quien quiso picar a Vinicius, que no tuviera el rol de indiscutible y tuviera sus mejores números en los últimos años
Todos los debates de ahora, ya los olió y tomó decisiones el mismo entrenador: Xabi Alonso
El tiempo es el mejor juez
El Guardia que este año:
-Ha chupado calle.
-Se ha revolcado.
-Ha hecho detenciones.
- Ha trabajado noches y fin de semana.
Tiene bastante menos posibilidades de llevarse medalla mañana que el chofer del Jefe, así por ejemplo.
Este vídeo es una muestra clara de algo que apunta mucha gente: las cárceles españolas no tienen ningún efecto disuasorio para delincuentes que vienen de países donde, más que probablemente, vivan peor en libertad. Tampoco las penas.
🔴🔴 Cataluña
Dos agentes de la @guardiacivil heridos tras un tiroteo, uno de ellos está grave.
Los hechos han tenido lugar en Terrasa, Cataluña. Los que disparan a los agentes son gitanos, esa etnia tan estigmizada que nunca hace nada
Pronta recuperación.
🏠 ¿Por qué no se soluciona realmente el problema de la vivienda en España? Para empezar, porque el debate público está tomado por discursos y mitos, no sustentados en ningún dato, pero que algunos gurús —y políticos— repiten a diario. Desmonto a continuación (y en el vídeo):
❌ “Construir es especulador (y facha)”.
✅ La realidad: la escasez de vivienda está provocando chabolismo en la gente humilde por encarecimiento brutal de la vivienda.
❌“No hay que construir más”.
✅ La realidad: a 2026 teníamos un déficit de 700.000 pisos, llegan 500.000 personas al año, se crean 200.000 familias al año. No salen los números.
❌ Los pisos ya existen en algún lugar.”
✅ La realidad: el INE calculó esas supuestas 3,8 millones de viviendas a partir del censo de la luz, pero varios estudios lo desmontan (la propia Colau lo reconoció en el caso de Barcelona, que no había ni el 1% de las viviendas esperadas).
❌ “En la crisis inmobiliaria se construía mucho y no bajaban los precios.”
✅ La realidad: la burbuja no vino por la oferta en sí, sino por la burbuja de crédito.
❌ “Hay pueblos que pierden población y no bajan los precios.”
✅ La realidad: obvio, población no es demanda directamente. Puede bajar lo primero y subir lo segundo (gente se emancipa, nuevos hogares, etc).
❌ “El problema son los pisos turísticos.”
✅ La realidad: son el 1,3% del parque de alquiler en Barcelona. Poco relevante.
❌ “El problema son los fondos buitre.”
✅ La realidad: España es un país de pequeños propietarios y la propiedad no está concentrada. Los fondos buitre solo poseen el 8% del parque de alquiler.
¿Por qué no se construye?
⚫️ Los baby-boomers tienen casa en propiedad en más de un 90%, por tanto, al bipartidismo no le hace perder esos votos, los que realmente le importan.
⚫️ La gente ha invertido en España mayoritariamente sus ahorros en la vivienda, nadie quiere que bajen los precios.
⚫️ Muchas familias no están empobrecidas gracias a la segunda residencia que ponen en alquiler. Es un complemento para la clase media hundida.
⚫️ Líos del sector y la regulación.
⚫️ Es caro para el Estado y las CCAA, y a muchas empresas no les sale rentable.
⚫️ Discursos anuméricos solo orientados a batallas culturales para distraer la atención.
Gracias al podcast Educa tu dinero por dejarme expresarlo.
Vamos a hacer lo que nadie hace en el Consejo de Ministros, coger cada medida del decreto, si son estas y se aprueban, y ver qué van a provocar, una a una, cuando se apliquen, si se aplican:
1 Frenar compras de fondos buitre. Los fondos tienen menos del 1% del parque de viviendas de España, y no están comprando, están vendiendo; lo que sí financian es la obra nueva de alquiler. Efecto: En el precio nada, se queda igual, no afecta, pero sí habrá menos edificios de alquiler nuevos.
2 Bonificaciones fiscales a inquilinos. Subvención a la demanda. En un mercado sin oferta, el casero sabe que el inquilino tiene más dinero y sube la renta en esa cantidad. Efecto: el alquiler sube lo que vale la bonificación; el dinero público acaba en el bolsillo del casero.
3 Incentivos a caseros que bajen alquileres. Ya existe desde 2023 (reducciones del 90% al 50% en IRPF) y casi nadie la usa porque no compensa. El 90 y tantos por ciento de los caseros son gente normal que paga un IRPF moderado. Efecto: lo cobra sólo el que iba a bajar el precio del alquiler de todas formas. Nada.
4 Regular alquileres de temporada. Quitarle la salida, la vía de escape, a quien le da miedo alquilar. Esto estaba cantado. Cataluña lo hizo en diciembre, ¿qué pasó? que cayeron los de temporada y no subieron los de larga duración. Efecto: el propietario buscará otra salida, alquilar habitaciones, vender o cerrar a la espera de que gobierne alguien que sepa sumar. Habrá menos oferta total, y más negocio para Securitas.
5 Subir el IVA a pisos turísticos. La diferencia de renta entre alquilar para vacaciones y alquilar para residencial es de tres a uno. ¿subimos el IVA? Vale, la dierencia pasa a 2,7 a uno y se la van a cobran al turista. Efecto: ningún piso vuelve al residencial, alquiler vacacional más caro en Airbnb y una parte pequeña del total se va al mercado negro.
6 Bajar el IVA a vivienda protegida. Estaría bien si se hiciera vivienda protegida, pero se hacen unas 10.000 al año, y hacen falta millones, es ridículo. Bajar el IVA de una cosa que no se hace abarata cero viviendas. Efecto: ninguno.
7 Blindar el parque público. En España no existe forma de blindar una ley ordinaria contra la siguiente ley ordinaria: lo que un decreto pone, otro decreto lo puede quitar, con la misma mayoría. Por tanto, "blindar" aquí no significa impedir, significa obligar al siguiente a derogarlo y retratarse. Es decir, que este punto es sólo un trampa para que el PSOE de la oposición del futuro, se lo pueda echar en cara al PP del gobierno del futuro. Y por cierto, ya existe: la Ley de Vivienda de 2023 declaró de protección permanente la vivienda pública sobre suelo público. Un bluf. Efecto: En 2030 el PP caerá en la trampa, porque son así, y el PSOE sacará rédito. Por lo demás, nada.
8 Ayudas para comprar la primera vivienda. Habrá más compradores con más dinero contra las mismas casas. Efecto: el precio sube lo que vale la ayuda; el beneficiario real es el que vende, no el que compra.
Conclusiones: Dos medidas suben la demanda con dinero público y por tanto el precio (la 2 y la 8). Dos reducen la oferta privada (la 1 y la 4) menos oferta más precio aún. Tres son dinero público sin efecto (la 3, la 5 y la 6). Y la 7 es politiqueo. Ni una facilita construir, no se construye nada, no toca licencias, alturas o suelo. Nada.
Predicción: El precio va a subir más y punto. No va a provocar ningún otro impacto en el mercado.
Vivimos rodeados de millones de personas a las que no les da el cerebro para entender que un aumento poblacional de 10 millones de personas en 20 años sin una construcción equivalente provoca un aumento de precios. Asusta al miedo.
💥 Un agente de la Policía Nacional le baja los humos a Irene Montero tras gritarle a la cara "¡Soy eurodiputada!"
"Me da igual, es una ciudadana como el resto"
Lo de Maricarmen me produce una contradicción bastante incómoda. Tiene 87 años, una discapacidad reconocida y hoy ha salido de la casa de Retiro en la que llevaba viviendo desde los 17. Ver a una anciana abandonar en una camilla el lugar donde ha pasado prácticamente toda su vida es desolador. Una sociedad decente debería ser capaz de ofrecerle una solución digna. Hasta ahí, creo que podemos estar casi todos de acuerdo.
El problema empieza cuando el drama humano se convierte en argumento jurídico y político y parece que setenta años viviendo en una casa otorgan algún tipo de derecho perpetuo sobre ella. Porque hay una parte de esta historia que se está contando bastante menos. El contrato era de renta antigua. Tras morir el padre de Maricarmen pasó a su madre y, cuando esta falleció en 2005, se produjo la subrogación a favor de la hija. La legislación que terminó siendo decisiva para limitar esas subrogaciones fue la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994, aprobada bajo el Gobierno de Felipe González. El decreto Boyer de 1985 ya había eliminado la prórroga forzosa para los nuevos contratos; la LAU de 1994 estableció después el régimen de extinción progresiva de los antiguos.
Y aquí aparece una pregunta que nadie parece querer hacerse. Cuando se aprobó aquella ley Maricarmen rondaba los 55 años, trabajaba como auxiliar administrativa y todavía tardaría cuatro años en jubilarse. Cuando murió su madre en 2005 tenía unos 66. Desde entonces, desde 1994, el marco legal aplicable a aquel contrato planteaba un horizonte de extinción que finalmente han avalado los tribunales. Durante años siguieron cobrándole la renta y eso abrió una discusión jurídica legítima —de hecho, inicialmente ganó el pleito—, pero el Supremo terminó dando la razón a la propiedad.
La pregunta incómoda es: ¿En qué momento debía empezar a buscarse una alternativa?
Comprar, alquilar otra vivienda, ahorrar aprovechando una renta extraordinariamente baja, buscar una solución residencial distinta. No sabemos qué posibilidades reales tuvo en cada momento y sería absurdo inventarlas. Pero tampoco podemos actuar como si la situación hubiese aparecido ayer por la mañana.
Porque mientras tanto hay una generación entera que jamás tendrá una oportunidad remotamente parecida. ¿Cuántos jóvenes de hoy podrán vivir durante setenta años en un piso de más de 90 metros en Retiro pagando alrededor de 500 euros? ¿Cuántos licenciados, sanitarios, profesores, periodistas, ingenieros o administrativos con trabajos perfectamente normales pueden siquiera plantearse vivir solos en Sainz de Baranda?
Maricarmen trabajó 49 años y merece todo el respeto por ello. Precisamente por eso resulta extraño infantilizarla ahora como si hubiera sido durante toda su vida una persona sin capacidad para tomar decisiones sobre su futuro. A familias con niños pequeños se les termina un alquiler, pierden una vivienda o tienen que abandonar un barrio y reorganizan su vida como pueden. Jóvenes con empleos en activo comparten piso hasta bien entrada la treintena, se marchan a las afueras, regresan a casa de sus padres o aceptan habitaciones minúsculas porque vivir solos en el centro de las grandes ciudades es sencillamente inaccesible para ellos. Y hemos llegado incluso a revestir esa precariedad con nombres estupendos, casi románticos, desde los altavoces mediáticos del gobierno de progreso: coliving, espacios compartidos, nuevas formas de habitar.
Pero una mujer que ha disfrutado durante décadas de una renta excepcionalmente protegida debe convertirse ahora en símbolo de exactamente ¿qué? Ese es el debate que echo de menos.
La protección de Maricarmen debería haber llegado desde los servicios sociales y las administraciones. La protección social debe asumirla la sociedad mediante vivienda pública, que para algo nos sablean a impuestos que son para este tipo de cosas, y para sanidad, para educación, para transporte, etc. Todo se degrada y funciona cada vez peor. En estos casos tampoco aparece el so called Estado del bienestar. ¿Dónde cojones van los impuestos?
Lo que no se puede pretender es que la asuma un propietario concreto manteniendo durante medio siglo una renta ajena a la realidad económica. Y decir que "sobran cuatro millones de casas" tampoco resuelve el problema. Una vivienda vacía donde nadie quiere vivir no satisface la demanda allí donde faltan cientos de miles. A sus 87 años y con su situación física, resulta difícil entender que el sistema haya sido incapaz de cerrar antes una alternativa adecuada. Aunque se le ha ofrecido un piso en Alcalá de Henares y ha dicho que no. Pero eso es distinto de concluir que el propietario de Sainz de Baranda 46 tiene que proporcionarle de por vida una vivienda muy por debajo de su precio porque su padre firmó allí un contrato en 1956. Objetivamente, Maricarmen ha vivido del franquismo durante 70 años.
Y conviene contar también toda la genealogía legislativa cuando se buscan responsabilidades políticas, pues el régimen que acabó siendo determinante en este caso procede de la LAU de 1994, aprobada durante el Gobierno de Felipe González, y lleva más de tres décadas formando parte del ordenamiento.
El caso de Maricarmen es triste. Muchísimo. Pero la tristeza no resuelve la pregunta de fondo: ¿Por qué el arraigo de una persona debe darle sobre una vivienda ajena un privilegio que generaciones enteras de jóvenes ni siquiera podrán soñar con tener?
Y quizás ese sea el verdadero fracaso, que hayamos construido un país donde una renta de 500 euros en Retiro parece un derecho adquirido para quien llegó en 1956, mientras para quien nació cincuenta años después vivir allí trabajando se ha convertido casi en ciencia ficción. Ojo, con los sueldos de España, el alquiler debería rondar esos 500 euros y no lo que se paga actualmente, por supuesto, pero ese es otro debate.
🚨Me gustaría hacer una reflexión muy seria.
1/ Esto es una barbaridad. Y es una barbaridad de las que, si se normalizan, acaban con un país. Un aparato vinculado al poder político contactando con delincuentes para destruir, personal y profesionalmente, a una juez que estaba haciendo su trabajo, para apartarla de la instrucción judicial que afectaba al hermano del Presidente del Gobierno.
Hemos perdido cordura como sociedad cuando una noticia así no produce un rechazo unánime, instantáneo, sin matices partidistas.
Mbappé y Vinícius son libres de hacer lo que quieran, ahora bien. No puedes ir de abanderado de las causas sociales durante toda tu carrera y luego, ante la invasión de una ciudad española, no mostrar ni una pizca de solidaridad y empatía.
Es tan simple como esto.
Os pongo estos 7 minutos de la entrevista bochornosa de Óscar Puente con Cristina Pardo, desarmado ante la realidad.
Es lo que pasa cuando no vas a tus medios de confianza.
Lo disfrutaría más, si no fuera porque estamos en manos de estos desgraciados.
Exacto. Esto deberían explicarlo en 4⁰ de Primaria mínimo. Y según los chavales van siendo más mayores, reforzarlo con ejemplos y testimonios de casos reales.
Es una realidad que vemos casi a diario los servicios de urgencias y emergencias.
Los resultados de esa ruleta rusa.
Las creencias de lujo son ideas que elevan el estatus moral de quien las defiende, mientras sus costes recaen sobre otras personas.
Un ejemplo es afirmar que la inmigración irregular masiva no supone ningún problema mientras se vive en un barrio seguro, con buenos colegios y poca delincuencia.
Es fácil defender ciertas políticas cuando:
• No compites por los alquileres más baratos.
• No dependes de servicios públicos saturados.
• Tus hijos no van a los colegios más afectados.
• No vives en las zonas donde se concentran los problemas de convivencia.
Esta postura te aporta puntos morales, pero la factura la pagan otros.
Esto no implica criminalizar al inmigrante, negar su dignidad ni rechazar la inmigración.
Pero implica reconocer que la cantidad, la legalidad, la integración y la capacidad de acogida importan.
Solidaridad no es defender desde lejos políticas cuyas consecuencias nunca sufrirás.