¿Para qué ayunamos? (#Hilo)
Mucha gente cuestiona la idea del ayuno. Aunque hay que puntualizar. Lo que cuestionan es el ayuno religioso. Porque el otro, el de adelgazar -ahora se ha puesto de moda algo que llaman ayuno intermitente- ese no molesta.
Dios nunca nos deja solos, pero, para echarnos una mano, espera a que se la pidamos. Es necesario, entonces, aprender a distinguir su voz por medio de la #oración silenciosa, el diálogo íntimo con Él, custodiando en el corazón lo que nos hace bien y nos da paz.
¿Sabéis lo realmente terrible del verano en un sitio como Córdoba? No son esos 45 grados de los que tanto hablan en las noticias, ni mucho menos. A esos al final te acabas adaptando con los años, o al menos aprendes a convivir con ellos.
Lo realmente terrible, de lo que no se🔽
En medio de las numerosas dificultades que atravesamos, no olvidemos nunca que somos curados por las llagas de Cristo (cf. 1 P 2,24). A la luz del Señor resucitado, nuestros sufrimientos se transfiguran. Donde había muerte ahora hay vida; donde había luto ahora hay consuelo.
Cada persona es mi hermano. En cada persona veo reflejado el rostro de Dios y, en los que sufren, vislumbro al Señor que pide mi ayuda. Lo veo en el enfermo, en el pobre, en el desempleado, en el marginado, en el migrante y en el refugiado.