“No tuve ninguna duda de que dios había utilizado su mano. No me pregunten por la ética. Sencillamente, los pueblos no construyen sus mitos con criterios jurídicos. Los construyen con emociones. Si no, Aquiles sería un asesino, Ulises un mentiroso y el Cid un mercenario”
En plena reunión oficial en Turquía, un gatito decidió que el mejor sitio para sentarse era encima del alcalde.
Pasó en Beykoz: el gato se coló en la sesión, se subió a su regazo y convirtió una sala de plenos en la escena más tierna del día.