For years, the PM job drifted toward coordinating and aligning people and their work. That version of the role is fading.
Today, the best PMs at the best companies are prototyping with real code, querying data conversationally with MCP, confidently running coding AI agents, and finding countless ways to increase their leverage with AI.
In today's highly tactical guest post, Colin Matthews (my new Head of Education!) shares a forward-looking framework on how the most AI-native PMs are operating in mid-2026, and how you can create much more leverage for yourself with AI.
Don't miss this one: https://t.co/ic3sA16ooz
“There will be very few product features that aren’t possible — given enough time and data. We can truly solve our customer’s problems without limitations.” — Ravi Mehta
Ahora es solo dedicarle tiempo a entender mejor lo que considerábamos imposible.
"80% of the culture of a company is defined by the personality of the founder.
Facebook is Mark. Google is Larry and Sergey.
Our job as leaders around founders is to help articulate the culture that they're creating, and to help extend it.
Your job is to build a company that would make a decision the way the founder would when they're not in the room. That is the work of building a company around a founder.
Your job is not to shape culture. I've seen and watched friends like try to shape a set of values at a company, and it just doesn't match who the founder is.
You say move fast and break things, and your founder loves ambiguity and is perfectly happy with not making decisions—all that leads to is cultural dissonance." — @molly_g
#ANALISIS
○ Este post de @petrogustavo es profundamente delicado desde el punto de vista institucional, lógico y político. A continuación, un análisis detallado:
1. Petro habla de:
- Bodegas (cuentas coordinadas en redes sociales),
- Propietario de robots (¿bots?
¿cuentas automatizadas? ¿una empresa?)
- Amenazas a hijos del gabinete.
Todo esto sin ninguna precisión ni evidencia. El lenguaje es vago y parece diseñado más para generar alarma emocionalque para comunicar hechos comprobables. Mencionar a su hija, Antonella, en un contexto así, añade un componente sensible que funciona más como cortina de humo que como dato relevante para esclarecer un intento de asesinato.
2. En lugar de centrarse en el intento de asesinato contra un senador de la oposición @MiguelUribeT el presidente traslada el eje del debate a sí mismo y a su círculo cercano, invirtiendo el rol de víctima y agresor sin pruebas.
“Este hecho refuerza la hipótesis que el autor del intento de asesinato es un enemigo del gobierno”.
Es decir, según @petrogustavo el atentado contra un opositor fue, en realidad, un ataque contra el gobierno. Una hipótesis sin sustento, sin datos, sin investigación judicial previa, pero útil para consolidar una narrativa de persecución política.
3. La implicación final del mensaje es clara: todo aquel que critique al #GobiernoDelCambio o pertenezca a la oposición podría estar detrás del atentado, o estar vinculado con una red de odio que amenaza incluso a niños.
Esta estrategia de culpar a “enemigos del gobierno” sin distinción convierte el discurso político en un campo minado: todo opositor es un potencial extremista o cómplice de violencia. Esto no solo polariza, sino que erosiona las bases del disenso democrático.
4. El poder no se victimiza, responde con hechos
Un presidente no puede usar las redes como diario personal ni como escenario de conjeturas. Su deber es:
- Condenar los hechos.
- Pedir celeridad a la justicia.
- Garantizar la seguridad de todos los actores políticos.
Y sobre todo, no usar el dolor nacional para ajustar cuentas ideológicas.
Conclusión
Este post es irresponsable, manipulador y profundamente revelador de una lógica de poder que prefiere sembrar paranoia antes que asumir el deber institucional. Frente a un atentado político, el presidente elige convertirlo en un acto de victimización oficialista, restando seriedad a un episodio que pone en jaque la democracia.
@AlbertoSierrave
Agradezco RT
Cuando un presidente habla, no puede hacerlo como militante. Mucho menos como teórico de conspiraciones. Porque cuando el jefe de Estado especula, el Estado pierde su voz.
@petrogustavo lo invitó a que hable de su gobierno y no de los anteriores. He escuchado Santos, Duque unas 20 veces en los únicos 30 minutos que vi del consejo de ministros.
Yo no reconozco al presidente de la república como mi presidente:
1. Violó los topes electorales.
2. Articuló 109
3. Su campaña presidencial es de dudosa procedencia. Las disidencias de las farc reconocen que ayudaron a la campaña.
4. El gobierno más corrupto de la historia de Colombia es la suya.
5. Todas las anteriores…