En aquel tiempo dijo Jesús:
“Quien a vosotros escucha, a mí me escucha; quien a vosotros rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado”.
Pedro pensó: “a razón de catorce, siete la media”
En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
-«¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?»
Jesús esbozó una media sonrisa (cosa que hacía como Dios) y les dijo: “Los que vosotros estáis pensando, no”
Santiago y Juan, discípulos suyos, le dijeron:
«Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo que acabe con ellos?».
Él se volvió y les dijo: “No os flipeis”
Entonces Juan tomó la palabra y dijo:
«Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo hemos prohibido, porque no anda con nosotros
Pues entendemos que lo importante no es exactamente lo que hacemos, si no pertenecer legalmente al grupo”
Jesús les dijo: “Si tu mano te induce a pecar, córtatela,
Y, si tu pie te hace pecar, córtatelo, y si tu ojo te induce a pecar, sácatelo, y si tu….”
Pedro le interrumpió: “Vale vale lo hemos entendido”
En aquel tiempo, entre la admiración general por lo que hacía, Jesús dijo a sus discípulos:
«Meteos bien en los oídos estas palabras: nunca os creáis por sois mejores que la gente, nunca olvidéis que también sois gente”
En aquel tiempo, el tetrarca Herodes se enteró de lo que pasaba sobre Jesús y no sabía a qué atenerse,
Y con sus perspicacia habitual se dijo: “vamos a dejarlo estar que igual no es nada”
En aquel tiempo, habiendo convocado Jesús a los Doce, les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades.
Luego se quedó pensando: “igual me he precipitado”
En aquel tiempo, vinieron a ver a Jesús su madre y sus hermanos, pero con el gentío no lograban llegar hasta él.
Pedro les dijo a los demás: “mejor ni le digáis que han venido que les soltar cualquier cosa …”
En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío: “Al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener»”
Pedro pensó : “ si te quitan lo que crees tener tampoco tan malo porque en el fondo no lo tenías.”
Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó:
«¿De qué discutíais por el camino?».
Pedro que no estaba para tonterías le dijo: “¿Si lo sabes para qué lo preguntas ?”
Jesús miró al resto con complicidad y dijo:” Como estamos”.
Ellos, presentándose a Jesús, le rogaban encarecidamente: «Merece que se lo concedas, porque tiene afecto a nuestra gente y nos ha construido la sinagoga».
Jesús les respondió: “… Y además es un centurión y hay que tener amigos hasta en el infierno ¿no?”
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Filipo; por el camino, preguntó a sus discípulos:
«¿Quién dice la gente que soy yo?»
Pedro pensó: “Está pesado con la preguntita”
En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: “El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito De Dios”.
Nicodemo pensó: “Pues visto así no habrá juicio”.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: “¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo?”
Pedro pensó: “Cuando se pone a exagerar ….”