Si ser racista es querer que se controlen las fronteras de mi país, sí, soy racista.
Si ser racista es no querer inmigración ilegal, sí, soy racista.
Si ser racista es querer que quien venga entre legalmente, trabaje, respete las leyes y aporte, sí, soy racista.
Si ser racista es no querer que entren personas que delinquen, violan, roban o siembran inseguridad, sí, soy racista.
Si ser racista es pedir que España deje de mirar hacia otro lado mientras nuestras fronteras se desbordan, sí, soy racista.
Pero la realidad es otra: a mí me da exactamente igual de dónde seas, el color de tu piel o tu religión. Lo único que me importa es cómo te comportas. Si vienes a trabajar, a respetar este país y a cumplir las normas, bienvenido. Si vienes a delinquir o a aprovecharte del sistema, no te quiero aquí. Y eso no es odio. Eso es sentido común.
Hoy no es un día cualquiera, hoy juega la Selección la final del Mundial, hoy hay que demostrar que el jamón ibérico le da mil patadas a los filetes empanados que llaman milanesas, que Messi es mucho Messi pero tuvo que venir a España a crecer, que la empanada gallega se come a la empanada argentina, que el flamenco desprende más pasión que el tango, que una barbacoa de chorizo y morcilla es mejor plan que un asado, que las torrijas superan al dulce de leche, que Maradona era bueno sobre todo para lo blanco y para blanco ya tenemos a Iniesta de mi vida, que el gazpacho barre al mate que es lo que mean nuestros perros despues de comer hierba, hoy es el día del clip de la suerte, hoy todos unidos llevaremos a España hacia la victoriaaaaaaa!!!
Imagínate decir que tuviste que robarle a Austria, Jordania, Argelia, Cabo Verde, Egipto y Suiza para llegar a las semifinales de un Mundial.
No sé ustedes, pero a mí se me caería la cara de la VERGÜENZA.
Cuando alguien os pregunte que porque creemos que el mundial está comprado por Argentina enséñenle esto.
Ha pitado falta de Zakaria, todos los suizos flipando, tremendo.