No entiendo por qué no debo decir en las entrevistas que mi defecto es ser perfeccionista, si literalmente me pongo ansioso (y lo somatizo) ante la idea que lo que entrego tenga algún error que atrase el proyecto 🫠
El reciente examen de la UNAM es —aunque duela decirlo— el espejo del país: una minoría dispuesta al estudio y al esfuerzo, y una mayoría dada al agandalle, al atajo y a la trampa.
“Somos más los buenos” es una frase reconfortante, que ayuda a ilusionarse con que pronto las cosas se compondrán y México alcanzará su potencial. En realidad, son más, muchos más, los dispuestos a fregarse a los demás, como sea. ¿Queremos un cambio? Comencemos por cambiar eso.
La La Land me enseñó que el amor no siempre fracasa por falta de sentimientos; a veces fracasa porque la comunicación llega demasiado tarde. Quien de verdad quiere que formes parte de su vida, encuentra la forma de hablar, no solo de sentir.