Una cosa es que nos guste nuestra profesión, pero otra bien distinta es que tengamos que ser docentes 24/7.
¡No! Cuando estoy en el colegio soy todo lo profesional que se debe ser, pero cuando salgo por la puerta soy una persona con mis necesidades, mis pensamientos y mis vicios.
No me va mucho romantizar la vuelta al curro con palabras endulzadas y cargadas de amor hacia nuestra labor, porque cada vez nos lo ponen más difícil. Pero sí os deseo un curso en el que, a pesar de las dificultades, os llevéis más alegrías que disgustos.
Feliz comienzo mañana.
Las vacaciones solo están sobrevaloradas para dos grupos de personas: los tiranos que no creen en el tiempo de ocio de los trabajadores y los vagos que no hacen nada en todo el puto año.
Eres fuerte, incluso en los días en que sientes que no puedes más. Has superado tormentas que parecían interminables, has sanado heridas que dolían en silencio y aun así, sigues adelante.