I hate the “WFH is depressing” talk. What’s actually depressing is 2 unpaid hours of commuting every day, getting home already exhausted, and having 4 hours left for cooking, sleeping, and getting ready to do it all again.
Remote work changed my life more than my salary ever did. The money obviously matters, but the real luxury is no commute, quiet mornings, midday walks, dinner plans after work, and actually having enough energy left to enjoy a life outside of my job.
Este mensaje es impropio del Ministro de Exteriores de un país socio y amigo del que esperamos solidaridad europea y no demagogia partidista. Los hechos de hoy tienen relación con una sentencia, nada que ver con lo que dice el tuit. He convocado mañana al Embajador de Italia.
Cada Año Nuevo, muchos lectores de EL PAÍS vuelven a compartir esta columna de Manuel Vicent. Como nos parece una costumbre preciosa, la continuamos también desde el equipo de redes del periódico. Os deseamos felices sobresaltos para este 2026 ✨ https://t.co/3yB5Wi6ib6
El proceso de dejar de querer a alguien es lento, es agónico, es hoy no, mañana sí, pasado ya veremos. Y luego pasa y ni te enteras y un domingo comiendo helado piensas que llevas tiempo sin acordarte de nada, que eres libre y que a otra cosa.