Es un grave error aferrarte a algo o a alguien solo porque le has invertido mucho tiempo o esfuerzo. Si lo diste todo y no funcionó, simplemente retírate.
Ahora entiendo porque los hombres son felices, puro ver partidos de futbol, cervezas, gritar con tus amigos. Hasta yo me enojaría si me estuvieran escribiendo que dónde estoy.
Pensé que al entrar al mundo laboral me encontraría adultos.
No imaginé que algunos seguirían jugando a ver quién excluye, quién manipula y quién habla a espaldas de quién.
Y como último acto de amor, esa persona, por última vez, repitió su patrón, para que tú por fin entendieras, que a pesar de todo su potencial, eso es lo que elige ser.
Madurar en el trabajo es darte cuenta que tus habilidades para regularte emocionalmente son más importantes que tus habilidades para realizar tu trabajo en sí