Envidio profundamente a esas personas que además de trabajar leen libros, salen a caminar, a correr, van al gimnasio y demás actividades, yo tuve un finde largo y estuve los cuatro días acostada mirando el techo. El trabajo y las responsabilidades de la vida adulta me tienen agotada, por suerte ya solo me faltan 35 años para jubilarme.
Lo más cansado de ser adulto para mí es que siempre hay cosas que resolver.
Que estés tranquilo significa que probablemente estás ignorando un millón de cosas en tu lista de pendientes.
Aspiro a la calma porque ya viví demasiado tiempo en el caos y hoy entiendo que la paz es una necesidad básica. Mi sistema nervioso merece descanso, mi historia merece reparación y yo.. yo merezco encontrar nuevas formas de quererme.
Tranquila preciosa.
No todas estamos haciendo cosas extraordinarias, ni viajando por el mundo.
Algunas solo estamos comprando una plantita y encontrando alegría en las cosas simples, un día a la vez.
Me da risa cuando me dicen “¿y qué hiciste este finde?”, como si hubiera hecho paracaidismo o algún deporte extremo. Tengo 30, fui al súper, lavé ropa, ordené mi cuarto, me tomé un vinito y avancé unos capítulos de mi serie.