En Paraguay todavía no estamos preparados para algo tan básico como cuidar a quien da vida.
Nuestro país no está preparado para muchas cosas, no lo está para las personas con discapacidad, no lo está para la accesibilidad, no lo está para la empatía… y muchas veces, tampoco lo está para las mujeres embarazadas.
Y no, estar embarazada no significa ser una persona "discapacitada".
Significa algo mucho más grande, significa estar respirando por dos… y a veces por tres o más, cuando la vida decide multiplicarse en un mismo vientre.
Y yo lo veo desde antes de que un bebé nazca. Veo a mujeres que deben caminar largas distancias, subir escaleras imposibles, esperar horas sentadas en lugares incómodos, exponerse al cansancio extremo, al estrés, a la falta de condiciones dignas, madrugar para sus controles prenatales. Y todo esto mientras su cuerpo hace el trabajo silencioso y extraordinario de crear vida.
Una mujer embarazada no necesita lástima.
Necesita respeto.
Necesita prioridad.
Necesita protección real.
Porque mientras muchos siguen creyendo que el embarazo es solo una etapa "normal", desde la medicina sabemos que es una condición que requiere cuidados especiales, apoyo social y políticas que acompañen, no que dificulten.
Una mujer gestante no es inútil.
No es una carga.
Es quien sostiene el futuro de nuestro país en su propio cuerpo.
Respira por dos.
Late por dos.
Se sacrifica por dos.
Y lo mínimo que deberíamos hacer como sociedad es estar preparados para cuidarla, respetarla y darle el lugar que merece.
¡RESPETÁ y Valora a la mujer!
Mujeres: Cada vez que escuchen “De seguro es bipolar”, “no tomó su pastilla”, “seguro está con su periodo”, “son las hormonas” etc… sepan que son discursos altamente machistas.
- Cuando a una mujer la ascienden: “seguro se mete con el jefe”
- Cuando no la ascienden: “De nada le sirvió andar de p…”
- Si decide salir por la noche: “de noche solo salen las p… y borrachas”. Y encima necesita benzodiacepina
- Si una mujer trabaja y tiene hijos: “es una mala madre y no respeta su lugar en la familia”
- Si decide quedarse en la casa: “No es más que una mantenida”
- Si un hombre sube la voz: “tiene carácter”
- Si lo hace una mujer: “es una loca histérica”
Por eso es muy importante cuidar el discurso, más aún cuando viene de altas autoridades, porque con el discurso se construye… o se destruye una sociedad. Y el discurso machista, solo engendra más violencia.
“Ni locas, ni histéricas, ni putxxxs ni brujas… solo MUJERES”
Me lo encontré en la calle con su bolsa de ostomía colgando de su cintura. Si te nace, si tenés, si querés y podés, podés transferirle alguito. Y si no, recompartir también es ayudar. Foto en República Francesa y Mariscal López, Asunción - Paraguay. Gracias.
Desde que me convertí en mamá soltera siento un respeto y una admiración infinita por todas las mujeres que les toca maternar solas, que verdugas somos.