el viernes falleció mi abuela, hoy ha sido su funeral
ha sido la matriarca de una familia de 6 hijos, 17 nietos y por ahora 7 bisnietos
el momento más emotivo ha sido cuando el cura ha recordado que todos los que estábamos allí éramos el reflejo del sí al matrimonio
de como éramos la consecuencia de la vocación de amor y elección consciente que hicieron nuestros abuelos
sin ser yo religioso, por fin he entendido la fe, el amor y el matrimonio
Borja de Arteaga, Marqués de Estepa, muere en el frente con 20 años.
Había dejado esta carta en el bolsillo de su guerrera para que se la entregasen a su madre en caso de morir:
Déjenme que les cuente la historia detrás de esta foto. Déjenme que les diga por qué aquel día me emocioné, igual que me pasó cuando inicié estas líneas en la soledad de mi CHU -Containerized Housing Unit- de Union III (Bagdad) o me emociono ahora, escribiendo desde Nápoles.
Don Joaquín Cebollino, Laureada de San Fernando, herido en su lecho de muerte:
“No pongáis esas caras de tristeza. Al contrario, puesto que me queréis bien, rezad por mi alma. Muero por mi Arma, la Caballería, y por mi Patria, España ¿Os parece poco? Tenedme envidia, amigos”
La limitación de velocidad a 160 km/h en un tramo de 150 kilómetros del AVE Madrid-Barcelona nos dice tres cosas:
1/ Que, de no producirse la tragedia de Adamuz, todos los pasajeros de ese trayecto habrían seguido viajando a 300 km/h con grave riesgo de su vida.
2/ Que todos los pasajeros de ese trayecto se han estado jugando la vida a 300 km/h durante los últimos años y, sobre todo, durante los dos últimos días.
3/ Que, muy posiblemente, el resto de trayectos del AVE estén en unas condiciones similares, o peores, a las del tramo de Adamuz y a las del citado de Madrid-Barcelona, por lo que cualquier pasajero de este servicio, mientras gobierne esta partida de bastardos asesinos, está en grave peligro.
Buenos días, madrugadores. 9 de agosto de 1921. Tras dos semanas de asedio, exhaustos, sin agua, municiones, ni esperanza alguna de rescate, la posición de Monte Arruit se rinde.
Se pacta que la tropa abandone sus armas y salga a pie de la posición. Una vez desarmados, los 3000 españoles son asesinados sin posibilidad alguna de defensa.
Tenían rostro, nombre, apellidos y familia. Aquí dejamos solo un par de ejemplos, el de un sargento de la 1ª Compañía de Zapadores, cuya fotografía tenía escrito en el reverso una última petición, y el de una carta encontrada en unas excavaciones en 2012 que un tal Pedro escribía a su novia despidiéndose de ella.