Vete. No vuelvas nunca. No te dejes vencer por la nostalgia. Hagas lo que hagas, ámalo; como amabas la cabina del cine Paradiso cuando eras niño.
Una de las escenas más emotivas del cine.
El amor me trajo aquí y aunque no persistió, sí me movió a esos lugares incómodos para sentirme llenita (como ahorita entre tostas con 🍅 y mucho mimbre y mucho matcha 🍵 y mucha birra al solecito).