Cuando mi ex me rompió el lavarropas a golpes, mi cuñada (su hermana) dijo: “Tanto escándalo por un lavarropas?”
El lavarropas que me había regalado una de mis hermanas con todo el esfuerzo del mundo. Ni él ni su familia se hicieron cargo.
Labios pequeños, cejas indefinidas, pómulos no exagerados, una sonrisa sin carillas ni dientes que parecen haber sido lavados con jabón para platos, sin pestañas postizas, color de cabello natural. Volvamos a lo básico.