🚨 POLÉMICA EN SANTA FE, ARGENTINA 🇦🇷⚖️
En Arroyo Seco, la Justicia ordenó restituir un menor a su madre, pero el niño se resistió y exigió quedarse con su padre.
Familiares del padre difundieron videos del operativo y aseguran que existen denuncias previas por violencia familiar.
Alegan que no se respetó el deseo del menor 😥💔
@mellevegimnasia@MarceloVitores "lxs" error de dedo? Ojalá sea eso, porque si llega a ser lo de lenguaje inclusivo hay q empezar primero con los docentes.
Este es el juez Casanello, el que tiene a su cargo la causa Seguros de Alberto Fernández y la de guardapolvos de Tolosa Paz. Las causas están frenadas. Total impunidad.
El patrón es siempre el mismo:
El peronismo destruye todas las cajas para sostener una fantasía a base de controles de precios y subsidios.
Antes que estalle todo por los aires, entregan el gobierno a quien no tiene otra opción más que ajustar.
Luego, desde afuera, torpedean por las consecuencias del ajuste (que llegó por las cagadas que ellos hicieron): "Ah pero los precios, ah pero las tarifas, ah pero los sueldos!".
Es notable que a pesar de la repetición sistémica de esta situación, la mitad de los argentinos siguen cayendo en la discursiva de estos delincuentes.
Es una combinación letal de ignorancia y deformación ideológica. Argentina es una trampa mortal que sus propios habitantes rehúsan salir. No terminan nunca de salir del pozo, que se vuelven a meter.
Es el alcohólico que siempre abandona el tratamiento a la mitad, para luego estar peor.
Argentina solo sale con política económica y fiscal responsable, en el LARGO PLAZO. El problema? El "voto popular" en el corto plazo. Auto boicot permanente.
Mientras Kicillof y CFK tengan chances de gobernar Argentina, nuestro país va a vivir en un constante estado de alerta. El Kirchnerismo es lo peor que nos pasó, literalmente nos hundió en la pobreza y corrupcion. Tenemos que ponerle un fin de una vez por todas.
Café con tu amiga la socialista.
Entre sorbo y sorbo, se queja:
—Me mudo de piso. He pedido presupuesto a empresas de mudanzas y son unos ladrones. ¡700€!
Hace una pausa, triunfal:
—He hablado con el conserje. Me manda a dos chicos sin papeles que hacen chapuzas.
—¿Y cuánto les vas a pagar? —pregunto.
—Unos 100€ a cada uno. Me sale tirado. Y oye, les hago un favor, esa gente necesita el dinero desesperadamente.
La miro a los ojos.
—O sea: se te llena la boca sobre derechos laborales y convenios, pero cuando te toca pagar… contratas en B, por debajo del salario mínimo, a gente vulnerable para ahorrarte dinero.
Se le tensa la mandíbula.
—¡No es lo mismo! Yo no soy una multinacional explotadora. Soy una ciudadana de a pie. El sistema está roto, no es mi culpa.
—No eres Amazon, no.
Pero en cuanto te tocan el bolsillo, te comportas igual que lo que dices odiar.
Tu solidaridad termina justo donde empieza tu cuenta bancaria.
Se levanta, ofendida:
—Eres una facha. No entiendes nada.
Se va antes de que llegue la cuenta. La pago yo.
Por la tarde, sube una foto a Instagram:
selfie con cajas, texto sobre la gentrificación y “las injusticias del mercado”.
La superioridad moral es el deporte favorito de quienes nunca pagan el precio de sus ideales.
Defender a los oprimidos con el dinero de los demás es barato.
La verdadera ética no se ve en una pancarta ni en un tuit,
se ve en cuánto pagas a quien está por debajo de ti cuando nadie te aplaude.
Cuando les enseñas el espejo, no corrigen su incoherencia:
te atacan a ti.
Porque no les duele la injusticia,
les duele dejar de verse como salvadores.
En Argentina, una madre abandona a su hijo recién nacido. Se lo deja al padre, quien junto a su nueva pareja lo cuidan, lo mantienen escolarizado y con buena salud.
La madre biológica regresa luego de 4 años, denuncia al padre por violencia, solicita que le entreguen al niño y jueces, psicólogos y abogados deciden darle la custodia del nene, a pesar del abandono anterior y de las condiciones insalubres en las que vivía, las cuales no fueron incluidas en los informes.
Cada vez que el nene está con su papá y debe volver a su “nuevo hogar”, llora porque no quiere regresar. Su papá y su madre de crianza, desesperados y sin saber qué hacer, lo graban y muestran los videos a todas las autoridades, quienes lo califican de shoucero y exagerado.
Posteriormente, las docentes del niño se comunican con el padre y le dicen que el pequeño está en malas condiciones, golpeado y con bajo peso. Él va a la comisaría a denunciar la situación, pero resulta con una orden de alejamiento que le imponen las autoridades junto a la madre.
Prácticamente, la “justicia” argentina incomunica a padre e hijo, mientras el niño vivía un infierno no solo conviviendo con extraños que no conocía hasta ese momento, sino recibiendo maltratos y golpes que no dejaban huellas tan visibles, pero que ya empezaban a notarse.
Hace unos días, el nene, llamado Ángel Nicolás, murió. Su madre biológica y su padrastro lo mataron a golpes. El informe de la autopsia describe un cuadro de tortura y maltrato físico extremo que no se “notaba” porque los golpes fueron en su cabecita y su cerebro se inflamó tanto que se presionó contra la base del cráneo, deteniendo los centros que controlan la respiración y el corazón.
Ángel vivió en su carne y en su alma la violencia de la mujer que lo trajo al mundo, pero además la de un sistema de justicia que está corrompido por el feminismo y los traumas de quienes satanizan y generalizan la figura masculina, creyendo y confiando en que todas las mujeres, solo por ser mujeres, son buenas. Y no, no lo son.
Este movimiento odia tanto a los hombres que ahora se los quitan a los padres responsables para entregárselos a las madres violentas y que sean ellas mismas quienes los asesinen.
Irónicamente, el padre de Ángel y su pareja recibieron, después de su muerte, su guarda y custodia. Ahora sí, cuando ya no hay a quien cuidar ni a quien custodiar.