Silvia Intxaurrondo:
"A ver si vamos a estar echándoles la culpa a los jóvenes de una tarea que no hemos hecho nosotros. Hay políticos que se niegan a condenar el franquismo y que quieren reescribir la historia. Hay que llamar a las cosas por su nombre: en este país hubo un golpe de Estado militar contra una democracia, que era una república. Hubo una guerra civil y, después, una dictadura atroz. Y hoy todavía hay personas que siguen buscando a sus seres queridos en las cunetas, y son ellas las que tienen que presionar a las instituciones, cuando deberían ser las instituciones las que lideraran esa búsqueda.
Parte de la élite política, ideológica, periodística y empresarial de este país viene del franquismo. Por eso creo que no podemos entender lo que está pasando en la calle sin el silencio de esas personas, herederas de la dictadura, que deberían ser las primeras en condenarla para que pueda empezar un proceso de reconciliación».